España es una de las grandes potencias pesqueras mundiales. Así lo indican el tamaño de la flota, el volumen de capturas y el valor de la pesca desembarcada. Nuestro país cuenta con unos 9.000 buques pesqueros, que dan empleo a unos 35.000 tripulantes. En su dimensión económica, la pesca supone alrededor del 0,2% del PIB y del empleo español. Estos datos son indicativos del declive de la actividad, que ha ido perdiendo peso en la economía española desde su etapa dorada en los años 70.
No obstante, sigue teniendo gran importancia en algunas regiones como Galicia; en la dieta alimentaria española, en la que es muy alto el consumo de pescado; y en el desarrollo de otras actividades, como los astilleros o las fábricas de conservas.
1.1. Evolución histórica de la pesca en España
La pesca en nuestras aguas ya alcanzó una dimensión comercial en época antigua, cuando numerosas factorías preparaban conservas y salsas de pescado (garum) para su exportación a Roma. En la Edad Media, la pesca tuvo un marcado carácter de subsistencia. No obstante, los vascos capturaban ballenas y desde el siglo XIII los barcos accedieron a Terranova, Islandia, Groenlandia, etc., descubriéndose las posibilidades que ofrecía el bacalao para su consumo fresco o curado. Siguiendo la tradición, continuó practicándose durante siglos la pesca de atunes en almadraba¹, particularmente en el litoral atlántico andaluz.
A partir del siglo XIX la pesca recibió un nuevo impulso con la Revolución Industrial y la aplicación del vapor a la navegación, lo cual favoreció el comercio y las industrias de transformación pesquera.
En el siglo XX, los arrastreros impulsados por maquinaria a vapor se introdujeron en la flota española por Huelva y Cádiz, incrementando notablemente las capturas en un momento en el que el ferrocarril facilitaba el transporte del pescado y acercaba su consumo al interior. La industria textil y la metalúrgica fabricaron aparejos y artes de pesca a gran escala, permitiendo a los barcos el alejamiento de la costa y una pesca cada vez más eficaz. En época de entreguerras se inició la moderna pesca de bacalao en Terranova y, desde Asturias, en Gran Sol.
En la segunda mitad del siglo se incorporaron los barcos con motores de combustible líquido, permitiendo un gran aumento de las capturas. Con todo, las transformaciones más espectaculares se produjeron, al igual que en la agricultura, en la década de 1960. En 1961, en el contexto del I Plan de Desarrollo Económico, se promulgó una ley que aspiraba a modernizar la flota pesquera y a reestructurar la actividad, que tenía un excesivo componente artesanal y se botaron los dos primeros buques congeladores de la flota española (Lemos y Andrade), que fueron a faenar a Sudamérica y a Sudáfrica. A partir de este momento, subsistió la pesca de bajura, pero el grueso de las capturas empezó a recaer en una moderna flota congeladora muy bien equipada para la pesca en las aguas del Sahara, Angola, Mozambique y Atlántico noroccidental. Así, en los años 70, España alcanza su récord de capturas de pescado.
¹ Almadraba: Técnica para la captura del atún consistente en el empleo de un laberinto de redes.
1.2. El nuevo Derecho del Mar
Desde la Edad Moderna se aceptaba que las aguas adyacentes pertenecían a los Estados costeros, sin especificar hasta qué distancia. Tras la II Guerra Mundial, se empezaron a dar pasos para el establecimiento de un nuevo Derecho del Mar y en 1952 Perú, Chile y Ecuador declararon como aguas jurisdiccionales las comprendidas entre la costa y las 200 millas (370 kilómetros). Años más tarde, Estados Unidos también lo hizo con la finalidad de liderar las negociaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar de 1982. En ellas, los países americanos consiguieron que dichas aguas fuesen declaradas Zonas Económicas Exclusivas (ZEE).
Las declaraciones de ampliación de dominio se generalizaron (la Unión Europea lo hará en 1997), lo que significó que en adelante, el 90% de los recursos pesqueros mundiales quedasen comprendidos en los límites de las zonas privativas de aprovechamiento. Para España las consecuencias fueron muy perjudiciales, al quedar cortado el acceso a los caladeros tradicionales, situados en aguas que, hasta entonces, habían gozado de la condición de internacionales y de libre aprovechamiento pesquero.
1.3. España y la Política Pesquera Común
Como miembro de la UE, España participa de la Política Pesquera Común (PPC), que guarda gran afinidad con la PAC. Se financia con el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) y contiene ciertos objetivos básicos:
- Garantizar un abastecimiento de pescado seguro, variado y de calidad a largo plazo. Al mismo tiempo, se proponen medidas para evitar las fluctuaciones de precios.
- Conseguir una pesca sostenible, potenciando la acuicultura y los paros biológicos.
- Lograr el desarrollo de las regiones pesqueras, manteniendo a la población, creando empleo y diversificando la economía.
- Mejorar las estructuras pesqueras, dotándolas de nuevas tecnologías y reduciendo el número excesivo de flota.
- Política de acceso a los caladeros exteriores: se realiza mediante acuerdos con terceros países para que los buques de los países comunitarios puedan pescar en sus caladeros.
1.4. La pesca española hoy
Las principales características del sector pesquero español actual son:
- Existe una importante reducción de la contribución del sector al PIB y al empleo (el volumen de pesca desembarcada también ha decrecido en las últimas décadas).
- Como en todo el sector primario, la población activa se ha reducido, mostrando un claro índice de envejecimiento y de escasa cualificación.
- El destino principal de la pesca es el consumo humano, en fresco (35%) o en distintas formas de transformación industrial: congelación, conserva, salazón, ahumado, platos precocinados, etc. Las especies capturadas son fundamentalmente peces (90%) y el resto, moluscos y crustáceos. Las más destacadas son: merluza, anchoa, atún, bonito y sardina.
- La flota pesquera incluye una flota artesanal, constituida por numerosas embarcaciones de pequeño tamaño, que faenan en el caladero nacional y utilizan técnicas de pesca tradicionales. Además, encontramos una flota de altura y gran altura, integrada por buques de gran tamaño, que pescan en caladeros ajenos, en los que permanecen días, semanas o incluso meses; usan técnicas modernas (teledetección, GPS); e incorporan el proceso industrializador a bordo (congelado y envasado del pescado, elaboración de harinas, etc.).
- Las regiones pesqueras más importantes por sus capturas y el valor de la pesca son, en primer lugar, Galicia, seguida de las otras regiones atlánticas.
- El comercio exterior pesquero español es deficitario, por lo que necesitamos importar parte del producto que consumimos en nuestro país.
- Los lugares de pesca han variado, pues hoy predomina la pesca en aguas de aprovechamiento económico pertenecientes a otros países debido al agotamiento de los caladeros nacionales.
- El desarrollo de la investigación en el sector ha permitido la explotación de nuevas especies, la localización de bancos de pesca y la protección de especies. Un aspecto clave es el desarrollo de la acuicultura, una alternativa de futuro que ya produce una cantidad importante de peces y moluscos.


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