La estructura y el plano de la ciudad


1) El plano de la ciudad

El plano nos muestra el desarrollo de la ciudad a lo largo de la historia. Distinguimos diversos tipos:

  • Plano irregular. Presenta calles sinuosas y estrechas, generando sensación de laberinto. De origen medieval, constituyen los cascos históricos de muchas ciudades actuales.


  • Plano radiocéntrico. Tiene un centro del que parten calles radiales, cortadas por otras que forman anillos en torno al centro. Estos anillos suelen corresponderse con el trazado de las sucesivas murallas que se fueron derribando debido al crecimiento de la ciudad.


  • Plano en cuadrícula (u ortogonal o en damero). Las calles se cortan en ángulo recto obedeciendo a una planificación.


2) La estructura urbana en España

Las aportaciones de cada etapa al proceso de urbanización han dado lugar a la existencia de distintas zonas en las ciudades. La ciudad actual se configura como un espacio diferenciado en grandes áreas con funciones (usos del suelo), composición sociodemográfica (grupos sociales) y morfología (plano y construcción) definidas. A esta distribución espacial de la ciudad en áreas se la denomina estructura urbana.


De forma general, en las ciudades actuales distinguimos las siguientes zonas:

  • El casco antiguo, correspondiente a la ciudad preindustrial.
  • El ensanche, de la época industrial.
  • La periferia urbana, fruto del crecimiento del siglo XX.

El casco antiguo

El casco antiguo corresponde con lo que fue la ciudad preindustrial y conserva en su morfología el plano irregular de calles estrechas y la trama cerrada. Hoy representan una parte pequeña de la ciudad, pero tienen un gran valor por su legado monumental y cultural.

  1. En el siglo XIX y primera mitad del XX, el crecimiento urbano creó diferencias entre la zona donde se ubicaban los edificios importantes y las viviendas de las clases altas y el resto, que fue sufriendo un progresivo deterioro.

    • En la zona residencial de la burguesía se rompió la trama antigua con la creación de nuevas plazas y calles (las “grandes vías”), y se sustituyó el viejo caserío por viviendas más modernas.
    • En el resto del casco antiguo se instaló una proporción creciente de obreros de escasa capacidad adquisitiva, lo que agravó su deterioro.
  2. En los años del desarrollismo, se llevó a cabo una renovación del casco histórico:

    • Se modificó el trazado de algunas calles y se construyeron nuevos inmuebles, con un proceso de verticalización que dañó el patrimonio histórico-artístico.
    • Se produjo la terciarización del casco histórico con la llegada de bancos, sedes empresariales, instituciones públicas, comercios especializados, hoteles, cines, etc. Esto supuso el desplazamiento del uso residencial y el vaciamiento y envejecimiento demográfico de los centros urbanos.
    • Estas transformaciones generaron problemas medioambientales (tráfico, contaminación, ruido) y sociales (falta de vida vecinal y segregación social).
  3. Desde los años 80, se busca la rehabilitación integrada del casco antiguo. Su objetivo es la conservación, recuperación y revitalización del patrimonio urbano, manteniendo la población existente. Sin embargo, en numerosos casos esta rehabilitación se ha convertido en una nueva vía de especulación inmobiliaria y de segregación social.


El ensanche

Entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, las ciudades que crecieron significativamente con la industrialización derribaron sus antiguas murallas y crearon en torno al casco histórico ensanches para los burgueses, barrios industriales y obreros, y barrios ajardinados.

El ensanche burgués

Surgió desde mediados del siglo XIX para dar respuesta al crecimiento de las ciudades de acuerdo con los valores e intereses de la burguesía. Se caracteriza por:

  • Un trazado regular y ortogonal, con calles amplias y rectas.
  • Grandes manzanas y la incorporación de espacios verdes.
  • Viviendas de alto coste para la burguesía, mientras que las clases medias se ubicaban en zonas más alejadas con viviendas de menor calidad.

Con el tiempo, sufrieron modificaciones similares a las de los cascos históricos: densificación de la trama, renovación de edificios e incremento de funciones terciarias (comercio y oficinas).
Los primeros ensanches se realizaron en Barcelona (Plan Cerdá, 1859) y Madrid. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, el modelo se extendió a ciudades como Bilbao, San Sebastián y Valencia.

Los suburbios obreros

Surgieron para dar solución al problema de la vivienda de las clases populares. Se desarrollaron:

  • A lo largo de caminos y carreteras o junto a las industrias.
  • Con un trazado irregular, viviendas pequeñas y de escasa calidad.
  • Con deficiencias en equipamientos colectivos (agua, alcantarillado, pavimentación, comercios) y con presencia de fábricas que generaban un entorno urbano malsano.

En los años 60 y 70, estos suburbios quedaron plenamente incorporados a la ciudad y se transformaron:

  • En los barrios mejor situados, se demolieron las antiguas viviendas y se construyeron nuevas edificaciones (grandes bloques o adosados), con la consiguiente sustitución de la población residente.

Los barrios de ciudad-jardín

En algunas ciudades surgieron barrios de viviendas unifamiliares con jardín, arbolado y espacios verdes, pensados inicialmente para las clases medias y obreras.

  • Un ejemplo fue la Ciudad Lineal de Arturo Soria en Madrid.
  • Con el tiempo, estos barrios fueron ocupados por la burguesía y se convirtieron en zonas exclusivas como Neguri en Vizcaya, Pedralbes en Barcelona o El Viso en Madrid.


Las zonas industriales tradicionales

Desde el siglo XIX, las industrias se localizaron cerca de vías de comunicación (ferrocarril, puertos). En su entorno, aparecieron barrios obreros.

  • En los últimos años, la crisis industrial y la revalorización del suelo han llevado a la sustitución del uso industrial por terciario y residencial.
  • Esto ha dado lugar a proyectos de renovación urbana espectaculares, como el proyecto Ría 2000 en Bilbao.

La periferia urbana

A partir de los años 50 y 60, se produjo una gran expansión urbana en las ciudades españolas, dando lugar a extensas periferias.

Los polígonos de viviendas o barriadas

Construidos ante la gran demanda de vivienda, presentan:

  • Uniformidad interna en su forma y composición social.
  • Alta densidad y escasa calidad constructiva, aunque en años recientes han surgido urbanizaciones de mejor calidad para las clases medias.

En los años 80, se impulsaron planes de rehabilitación para dotar estos barrios de equipamientos e infraestructuras.

La corona exterior

Se extiende formando un anillo discontinuo en torno a la ciudad, con:

  • Viviendas unifamiliares para clases medias y zonas de viviendas sociales.
  • Polígonos industriales, parques tecnológicos, centros comerciales y logísticos.


Los espacios periurbanos

No son estrictamente urbanos, pero están influenciados por la ciudad. Destacan las ciudades-dormitorio, con grandes urbanizaciones que rodean un casco tradicional pequeño.


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